Los pasionistas participan en las Naciones Unidas

EL CAPITULO GENERAL DE LOS PASIONISTAS celebrado en Brasil en septiembre 2002, solicitó a los miembros de la familia pasionista del mundo entero que consideraran la posibilidad de participar en las Naciones Unidas como Organización No Gubernamental.  El Padre Ottaviano D´Egidio, Superior General de los Pasionistas, nombró al Padre Kevin Dance, C.P., como responsable de cumplir ese objetivo.  En una carta dirigida a los miembros de la familia pasionista de todo el mundo, el Padre Ottaviano resumió la razones que fundamentan esta decisión:

¨ Lamentablemente, en el transcurso de los últimos años, la globalización ha provocado enormes cambios en las relaciones sociales y en las pautas de vida y la cultura del mundo.  Tenemos problemas de dimensión planetaria: contaminación ambiental, aumento constante de los más pobres del mundo, emigración, violaciones de los derechos humanos, especialmente en el caso de mujeres y niños.  A la derecha, el Padre Ottaviano D´Egidio, Superior General de los Pasionistas.

¨ En vista de esta situación, que aniquila las esperanzas de la gente y que parece reducir todo a cuestiones económicas ¿qué posición hemos de asumir?  Debemos unirnos a la Iglesia para orientar nuestra energía hacia una globalización de la solidaridad y de la esperanza que no margine a los pobres.  Este es el motivo que nos ha impulsado a incluir a la congregación en las Organizaciones No Gubernamentales ante las Naciones Unidas en cumplimiento de la Recomendación 5.5b de nuestro Capítulo General.

¨ En el transcurso del Sínodo de Obispos de 1970, la Iglesia nos invitó a convertir la lucha en pos de la justicia en parte integral de la predicación del evangelio.  Muchos miembros de la Familia Pasionista en distintas partes del mundo se encuentran profundamente comprometidos es ese ministerio.  Sin embargo, el trabajo que hacen en favor de los pobres y las personas que sufren suele verse obstaculizado por estructuras internacionales de injusticia.  A fin de que su trabajo resulte efectivo, requieren la ayuda y el apoyo de la comunidad internacional.

¨ Los religiosos y religiosas de otras congregaciones que ya forman parte de la Naciones Unidas como Organizaciones No Gubernamentales han comprobado que este ministerio ha resultado fructífero a la hora de sostener a sus propios hermanos y hermanas que luchan en este campo ayudando a las víctimas de la injusticia.  Por ejemplo, los observadores sostienen que la lucha desesperada del pueblo asiático de Timor Oriental contra el genocidio no puede terminar bien sin la información precisa transmitida por los religiosos presentes en las Naciones Unidas.¨

Padre Ottaviano D´Egidio, C. P., Roma