El signo Pasionista

Toda/o pasionista lleva una insignia muy especial,  es el “Signo”, un emblema con forma de corazón tal como lo ves en esta página.

En el medio de este emblema están las palabras, Jesu XPY Passio, escritas en Griego y Latín, los idiomas de la primitiva iglesia y que significan: “La Pasión de Jesucristo” (Los tres clavos ubicados en la parte inferior y la cruz en la parte superior son un recuerdo simbólico de sus sufrimientos y muerte)

Cada hermana/o Pasionista dedica su vida a hacer memoria de los sufrimientos de Jesús. Ésta es la meta de la comunidad pasionista. Nos comprometemos a mantener en lo más profundo de nuestro corazón la memoria de la Cruz y hacer todo aquello que esté a nuestro alcance para que otros/as lo hagan.

¿Por qué lo hacemos? La respuesta radica en el sentido de la cruz y muerte de Jesús por el mundo.

En primer lugar la muerte de Jesús no fue meramente una brutal ejecución de un extraordinario maestro judío, ocurrida hace tiempo. Su muerte fue un evento que cambió la historia de la humanidad. Jesús muere para que otros/ as tengan vida. Tanto amó Dios al mundo que permitió a su único hijo dar su vida por nosotros/ as. La Cruz es el símbolo que nos dice que el  amor de Dios es más fuerte que la muerte. Las/ los pasionistas queremos contarle al mundo acerca de ese amor.

Pero hay otras razones que tienen que ver con el compromiso de los/ las pasionistas. La muerte de Jesús fue una muerte, que está integrada en  la causa de la justicia. Él fue ejecutado porque desafió las normas establecidas. Él se puso del lado de los pobres y marginados. Condenó las estructuras opresoras. Jesús fue un profeta y los profetas siempre encuentran una fuerte oposición.

Para nosotros/as cristianos/ as la Cruz nos recuerda que tenemos que escuchar el grito de los pobres. Nosotras/ os estamos a su lado, solidarios/ as con aquellos/ as que la sociedad olvida o explota. La Cruz es símbolo de Justicia. Recordarle al mundo acerca de la Cruz es confrontarlos con su injusticia y negligencia. Las/ los pasionistas están comprometidos/as con ese desafío. Finalmente  hacer memoria de la Cruz es recordar a todos aquellos que hoy llevan la Cruz: los enfermos, los moribundos, los que lloran, los que están solos, los que tienen hambre, los que son explotados, todos aquellos que llevan el peso del dolor.

Jesús se identificó con los “últimos”. Compartió sus pesares y les devolvió la esperanza. El también llevó la Cruz.

Los/as cristianas/ os que creen en Jesús encuentran la fuerza en la Memoria de su Pasión. Jesús conoció el dolor y la muerte. También tuvo la experiencia del triunfo de la vida. La muerte no tiene la última palabra para los/ las que creen en Él. Esto, es también parte del mensaje de la Resurrección que los/ las pasionistas proclamamos al mundo.

El signo especial que llevamos quiere simbolizar el compromiso solemne de proclamar el gran amor de Dios manifestado en la Cruz de Jesús. Alimentamos este amor a través de la oración. Compartimos esta Buena Nueva con todo el mundo. Lo compartimos a través de la predicación, retiros, pero especialmente lo compartimos al estar presente en los hospitales, campos, prisiones, misiones, y en todo servicio a favor de la comunidad.

Don Senior, C.P. Copyright 1999 Comunidad Pasionista, todos los derechos están reservados.